Saltar al contenido principal

Vinos

Los vinos de Menorca son una muestra de la calidad y el sabor de la tierra.

La elaboración ecológica y artesanal es la clave para obtener unos vinos tintos, blancos, rosados o espumosos de gran calidad. La denominación Vi de la terra Illa de Menorca es sinónimo de calidad y sabor.

Origen

La tradición vinícola en Menorca se remonta a la época del Imperio Romano y ha sido transmitida de generación en generación, adaptándose a las diferentes culturas y civilizaciones que han pasado por la isla. Después de dos siglos de desaparición, la actividad vinícola ha sido recuperada y ha surgido una nueva generación de bodegas que ofrecen excelentes vinos con una buena relación calidad-precio. Probar los vinos de Menorca es descubrir la esencia de la isla y su legado cultural.

La producción de vino en Menorca tiene una larga historia que se remonta al siglo XIII, cuando los musulmanes que ocupaban la isla obsequiaron al rey Jaume I con vinos de la región. Durante la dominación británica en el siglo XIX, la producción de vino en la isla alcanzó su momento más álgido, cultivándose hasta 1.500 hectáreas de viñedo. Sin embargo, con la vuelta de la isla a manos españolas y la aparición de la filoxera, la producción vitícola disminuyó progresivamente y hasta los años 80 del siglo pasado solo se producía vino destinado al autoconsumo.

A partir de entonces, las iniciativas modernas para producir vinos de calidad dieron sus frutos, obteniendo en 2002 la denominación geográfica Vi de la terra Illa de Menorca. Los vinos de Menorca más representativos son los tintos elaborados con uva Merlot y Cabernet Sauvignon, que presentan un color cereza brillante con aromas de frutas rojas y especias, siendo redondos, de dimensión media, bien estructurados y equilibrados en boca. También se producen vinos blancos monovarietales de Chardonnay y Malvasía.

Para reconocer los vinos bajo la denominación geográfica Vins de la Terra Illa de Menorca, basta con fijarse en su etiqueta identificadora. No dudes en regalarte una botella, no te arrepentirás.