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Cullereta de plata

La cucharilla de plata, un premio para los ganadores

Durante siglos, la entrega de cucharas de plata ha sido un símbolo de estatus y premio en la sociedad menorquina. Ya en el siglo XVI, las Cofradías de la isla documentaron los gastos relacionados con la adquisición de estas cucharas para entregarlas a los ganadores de las carreras de caballos en las calles de los pueblos. Las cucharas eran conocidas popularmente como «joyas» y simbolizaban un premio valioso.

Desde la Edad Media, la cuchara de plata o «sobredorada» se entregaba como deseo de que la casa siempre tuviera comida. En el pasado, cuando la gente más modesta comía con cucharas de madera, ganar una cuchara de plata en juegos y carreras a caballo se consideraba una señal de estatus social. Aunque hoy en día las cucharas de plata ya no tienen el mismo valor simbólico, siguen siendo un recordatorio de la historia y tradiciones de la cultura menorquina.